Aliflammeemra tilka ayatu alkitabi waallathee onzila ilayka min rabbika alhaqqu walakinna akthara alnnasi la yuminoona
Spanish
Raúl González Bórnez
Alif, lam, mim, ra. Esos son los versículos de la Escritura [Sagrada]. Lo que ha sido hecho descender a ti, procedente de tu Señor, es la Verdad, pero la mayoría de la gente no tiene fe.
Dios es quien elevó los cielos sin columnas que podáis ver, después se instaló en el Trono. Y sometió al Sol y a la Luna. Cada uno se desplaza durante un tiempo establecido. Él dirige los asuntos y explica detalladamente las señales, quizás así tengáis certeza de que os encontraréis con vuestro Señor.
Y Él es quien extendió la Tierra y puso en ella firmes montañas y ríos y puso en ella, de todas las frutas, una pareja. Cubre el día con la noche. En verdad, en ello hay señales para una gente que reflexiona.
Y en la tierra hay parcelas colindantes y viñedos y plantaciones de cereales y palmeras de un tronco o de varios, regado (todo) con una misma agua, pero favorecemos unos alimentos sobre otros. En verdad, en ello hay señales para la gente que razona.
Y si te sorprendes, sorprendente es lo que ellos dicen: «¿Acaso cuando seamos polvo seremos creados de nuevo?» Esos son los que no creen en su Señor y quienes llevan sus cuellos encadenados y son la gente del Fuego. En él permanecerán eternamente.
Te piden que apresures lo malo antes que lo bueno aunque, antes de ellos, han tenido lugar castigos ejemplares y, en verdad, tu Señor puede perdonar a los hombres a pesar de sus injusticias. Y, en verdad, tu Señor es duro castigando.
Y, aquellos que no creen dicen: «¿Por qué no se hace descender sobre él una señal de su Señor?» En verdad, tú eres un amonestador y para todo pueblo hay un guía.