Te preguntan sobre los embriagantes y los juegos de azar. Di: «En ambos hay un gran perjuicio y también un beneficio para la gente, pero el perjuicio que hay en ambos es mayor que el beneficio.» Y te preguntan qué deben repartir. Di: «Lo que excede a las propias necesidades.» De esta manera os aclara Dios sus señales. Quizás así reflexionéis