Antes de ellos desmintió el pueblo de Noé y después de él los partidos. Y todas las comunidades hicieron planes para capturar a su Mensajero y discutieron vanamente para destruir con ello la Verdad. Pero les atrapé y ¡Cómo fue Mi castigo!
Quienes portan el Trono divino y quienes están alrededor de él celebran a su Señor con alabanzas y creen en Él y le piden que perdone a quienes son creyentes: «¡Señor nuestro! Tú todo lo abarcas con Tu misericordia y Tu conocimiento. Perdona, pues, a quienes se vuelven a Ti arrepentidos y a quienes siguen Tu senda y líbrales del castigo del Infierno.»
«¡Señor nuestro! Hazles entrar en los Jardines del Edén que les habías prometido a ellos y a quienes de sus padres, parejas y descendientes, fueran rectos. En verdad, Tú eres el Todopoderoso, el Sabio.»